Guías e inspiración

UN RINCÓN CREADO CON AMOR PARA TI.

Descubre como los códigos sagrados pueden ayudarte a sanar,
conectar, manifestar y transformar tu energía.

Los Códigos Sagrados son una herramienta poderosa de manifestación que implica la repetición de secuencias numéricas específicas para activar su energía, conectar con planos superiores y materializar intenciones particulares.

Son un regalo que La Divinidad ha puesto a nuestra disposición y que nos permite acceder a los ilimitados recursos universales.

Funcionan (como llaves energéticas) bajo el principio de que los números son el lenguaje del universo y que cada combinación numérica emite una frecuencia vibratoria única, capaz de influir y transformar nuestra energía y nuestra realidad, permitiéndonos sintonizar con aquello que queremos atraer a nuestra vida.

Cada código está asociado con un propósito específico, como la sanación, el amor, la abundancia o la protección. Existen códigos para casi cualquier situación o deseo, brindándonos una vía para alinear nuestra intención con el universo.

En Orit, te invitamos a explorar e integrar esta práctica en tu día a día y descubrir cómo puede traer equilibrio, bienestar y magia a tu vida.

A lo largo de su vida, José Gabriel Uribe, conocido como Agesta, ha canalizado los Códigos Sagrados, los cuales describe como mensajes recibidos de Maestros Ascendidos y Seres de Luz. 

Aunque no se cuenta con una fecha exacta de sus primeras canalizaciones, sus enseñanzas comenzaron a difundirse hace más de una década, llegando a personas de todo el mundo que han encontrado en ellos una valiosa guía para su práctica espiritual.

Los Seres de luz no necesitan rituales de ningún tipo para escucharte, pueden activarse a cualquier hora y en cualquier lugar. Sin embargo, te compartimos nuestra guía de activación con la que hemos realizado esta práctica por si deseas incorporarla como un pequeño ritual diario.

La repetición de los Códigos Sagrados exactamente 45 veces —ni más, ni menos— es una práctica que proviene directamente de las enseñanzas canalizadas por Agesta. Este número específico no es casual; representa una frecuencia vibratoria precisa que actúa como llave para desbloquear el potencial completo de cada código.

Cuando respetamos este número en nuestra práctica, creamos el campo energético ideal para que la esencia del código se active plenamente y pueda manifestarse en nuestra realidad. Es como sintonizar una frecuencia específica en una radio para escuchar con claridad la emisora ​​deseada.

No existen reglas estrictas para recitar los Códigos Sagrados; lo más importante es que lo hagas de la manera que resuene profundamente contigo. La conexión genuina con la energía del código es lo que verdaderamente importa.

Por ejemplo, al trabajar con el Código 4972 (Ángeles de la Abundancia), puedes elegir entre varias formas:

– Pronunciar cada dígito por separado:
4, 9, 7, 2 (cuatro, nueve, siete, dos)

– Recitar el número completo:
4972 (cuatro mil novecientos setenta y dos)

– Dividir los números en pares:
49, 72 (cuarenta y nueve, setenta y dos) 

La clave está en permitir que el ritmo que elijas nazca naturalmente de tu corazón, sintiéndote en perfecta armonía con el proceso. Puedes recitar el código en voz alta, susurrarlo, repetirlo en silencio dentro de tu mente, o incluso escribirlo repetidamente.

Confía en tu intuición y escucha a tu ser interior. Lo que se sienta más natural y fluido para ti será siempre el camino correcto.

Una vez al día es suficiente si lo recitas con presencia y amor. Si sientes el llamado a hacerlo más veces, puedes activarlo tantas veces como lo sienta tu corazón. Esta práctica sencilla toma unos minutos para completarse, y está en tu interior decidir la frecuencia con que la realices. No hay reglas, solo tu intuición.

No hay un tiempo exacto, todo depende de tu sentir. Puedes continuar activándolo hasta que percibas su energía fluyendo en tu vida o hasta que tu intención se haya manifestado. Confía en tu intuición, ella te dirá cuándo es momento de cerrar ese ciclo.

Puedes trabajar con varios códigos al mismo tiempo, sin un límite fijo. En Orit te sugerimos activar entre 1 y 5 para enfocar mejor tu energía y evitar dispersarte en demasiadas intenciones a la vez. Cuando sientas que un código ya ha cumplido su propósito, puedes abrir espacio para nuevos.

Cada código tiene su propio ritmo y danza con tu energía. Algunos actúan rápido, otros van tejiendo cambios de forma más sutil con el tiempo. Su efecto depende de varios factores: tu vibración, la claridad de tu intención y la confianza con que los recites. A veces, los códigos comienzan a trabajar en niveles sutiles antes de manifestarse en lo físico. Si sientes que no ves resultados, respira profundo, recítalos con amor, suelta expectativas y confía: el universo siempre responde en el momento perfecto para ti.

¡Sí, por supuesto! También puedes activar Códigos Sagrados en nombre de alguien más. La energía llegará a su alma y se manifestará de la mejor manera para esa persona, siempre en armonía con su camino.

Si lo haces, es importante mencionar su nombre al activar el Código. Aquí tienes un ejemplo de cómo podrías hacerlo:

“Desde la voluntad divina, en perfecta armonía para todos, pido permiso para activar el Código Sagrado 616 para fortalecer el sistema inmune de [nombre de la persona].”

Repítelo 45 veces y, al finalizar, sella la práctica diciendo:

“Código activado. ¡Así es, hecho está! Gracias, gracias, gracias.”

Muchas personas afirman haber experimentado resultados positivos al trabajar con los Códigos Sagrados. Desde recibir dinero inesperado hasta sanar dolencias físicas y mejorar relaciones, hay un gran número de testimonios en línea que respaldan la práctica. Sin embargo, como en cualquier técnica espiritual, los resultados pueden variar según el grado de fe, enfoque, y alineación energética de cada persona.

Algunas veces encontrarás códigos repetidos, esto no es un error; lo que sucede es que hay códigos con varias funciones.

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